Fiesta muy popular en la comarca de Belalcázar celebrada el último fin de semana de abril
El sábado por la mañana parte todo el pueblo hacia la ermita de la patrona, a 20 Km. del pueblo. Allí comienza el ritual de besar el manto de la Chiquinina, como popularmente se llama a la Virgen, a la que hacen una ofrenda de flores
Al finalizar la ofrenda el pueblo se reune en una explanada y comer fras la misa se reza el rosario y se procesiona con antorchas alrededor de la ermita, para después continuar la fiesta durante la velada.
Al alba (antes de salir el sol) emprende camino hacia Belalcázar, ya que de no ser así se dice que la imagen se la llevaría el pueblo vecino de Monterrubio de la Serena (Badajoz). Durante el camino de regreso hay un momento muy emotivo, el paso de la Virgen por el río Zujar, sobre los hombros de los romeros para que ni una gota de agua moje el vestido de pastora de la Virgen. Los peregrinos hacen el camino andando, en base a distintas promesas que hacen a la Virgen, a cambio de sus favores.
De regreso al pueblo se detiene en las Lastras, zona en la que se celebra otra romería, y en la que existe una pequeña ermita. Por la tarde retoman el camino hacia Belalcázar donde entra al anochecer, vestida de reina, acompañada de antorchas.
Restauremos el castillo
Situación
El castillo de Gahete se alza sobre un pequeño montículo cercano a la localidad de Belalcázar, en la provincia de Córdoba. El municipio de Belalcázar se sitúa en la parte norte de la provincia, a unos 104 kilómetros de la capital, cerca de la zona fronteriza con la provincia de Badajoz.
Historia
Este castillo, que en las crónicas aparece con el nombre de Gafiq, comenzó a adquirir relevancia en el año 976, durante la dominación musulmana. Era un punto importante por ser puente de comunicación entre Sevilla y Córdoba.
Fue reconquistado definitivamente por Fernando III "el Santo". Don Gutierre de Sotomayor inició las primeras labores de construcción de la fortaleza y su hijo las continuó. Recluida la morisma en el reino de Granada, el castillo bautizado con el nombre de "Bel-Alcázar" fue concebido como un fuerte palacio-fortaleza. En el siglo XVI se realizaron nuevas reformas en el edificio, y durante la guerra de la Independencia sirvió de protección para las tropas francesas.
Descripción y características
El edificio es de planta de forma romboidal y está rematado por una banda de matacanes. Posee 8 torres, en sus esquinas y jalonando los muros, todas ellas coronadas por adarves y flordelisadas almenas. Destaca su foso artificial, y dentro del recinto, el monumental patio de armas y su gran aljibe.
La torre del Homenaje es la parte más representativa de todo el conjunto arquitectónico. De planta rectangular, y unos 45 metros de altura, posee en sus esquinas garitones de formas atípicas, y estaba rematada por una estructura almenada, lamentablemente desaparecida. Los vanos son escasos, y en su interior hay seis pisos
La puerta rematada en arco de medio punto es otro aspecto destacado de la fortaleza. En la zona norte se distribuían una serie de estancias anexas al edificio. Existe abundante heráldica de la familia Sotomayor. Poseía torres albarranas, estructura defensiva típica del arte islámico. Es también destacable la decoración gótica de sus ventanas.
Materiales de construcción
Los materiales que se utilizaron en la construcción de este edificio son el tapial y el sillarejo. Los restos de tapial que se conservan en el edificio son de claro origen musulmán, mientras que el sillarejo que aparece revistiendo el edificio es de etapas posteriores. Sin embargo, la parte principal del edificio se trabaja en sillería bien elaborada.
Toponimia
Cabe destacar el origen etimológico de esta zona cordobesa. En fuentes antiguas aparece con el nombre de Gafiq. Posteriormente aparece con el nombre de Belalcázar que significa "bello alcázar" pues se construyó con todas las riquezas que los árabes solían imprimir en sus residencias.
Estado de conservación
Debido a las diversas luchas que ha protagonizado, el edificio se ha ido deteriorando. Las huellas de disparos han quedado insertadas en sus muros. En la actualidad los propietarios han tapado los accesos y los vanos por lo que se ha hecho imposible contemplar el interior del recinto.